WikiEscuela » La Economía Y La Sociedad Post-revolucionaria 3



Volver a: La Economía Y La Sociedad Post-revolucionaria2

Como ningún otro gobierno desde 1952, Banzer contó, y ese fue el secreto de su “milagro económico”, con abundantes divisas emanadas, por una parte, del crédito internacional, tanto que la deuda externa se incremento en el orden de los tres mil millones de dólares. Por otro lado, aunque la economía en su conjunto creció a una tasa promedio de 5,865 entre 1971 y 1977, la producción minera, sustento de la economía nacional, apenas creció en un 0.8% entre 1970 y 1980, sin embargo los precios en el mercado mundial de los minerales y el petróleo aumentaron espectacularmente, compensando con creces la inercia productiva. Dada la filosofía elitista del régimen, la inesperada bonanza no favoreció a la gran masa de la población sino a una clase media en expansión y a los empresarios privados, quienes apoyaron desde el principio a los militares. Sin apartarse de los lineamientos nacionalistas de apoyar a la agricultura oriental, Banzer prestó especial apoyo a los empresarios cruceños, región de la que era oriundo. Así por ejemplo, merced a una decidida política de créditos (muchos de ellos no reembolsados) y condiciones favorables de mercado el cultivo del algodón se amplió de 10.600 hectáreas en 1970 a cerca de 50 mil en 1975. (a la postre el auge fue efímero, pues la producción e algodón decreció en los años 80).

Confiado en su propia fortaleza, respondiendo a presiones externas (la política de los derechos humanos del presidente norteamericano Jimmy Carter) y la resistencia interna que había aumentado, Banzer decidió institucionalizar su régimen con unas elecciones fraudulentas y restringidas. El pequeño espacio que dio para este propósito, fue ensanchado por las acciones de cuatro mujeres mineras que declararon, a fines de 1977, una huelga de hambre que pronto involucro a miles de personas. Derrotado, el mando castrense opto por convocar elecciones generales, cuidándose de maniobrar abiertamente a favor del candidato oficial, Juan Pereda Asbún, “triunfador” en un comicio donde, mágicamente, existieron mas votos que ciudadanos inscritos. El repudio al fraude electoral de julio de 1978 inicio al álgido proceso de transición democrática, que culmino en octubre de 1982 cuando las fuerzas sindicales y la sociedad civil en su conjunto, obligaron a las FF.AA.; a entregar el mando de la nación a Hernan Siles Zuazo, ganador de las elecciones de 1980. La furia con que ciertos sectores castrenses, principalmente durante la dictadura, vinculada al narcotráfico, de Luís García Mesa, actuaron contra la izquierda y el sindicalismo, sirvió para mostrar hasta que punto se había apoderado de ella un autoritarismo secante con fuertes lazos con la corrupción.

Con la democratización comenzaron a aflorar notoria y sistemáticamente sectores sociales que los entendidos denominan los “nuevos actores” sociales portadores de propuestas programáticas muy distintas a las que tradicionalmente enarbolaban la COB y FF.AA., que habían copado hasta entonces el sistema político boliviano. Su acción contribuyo indudablemente a cuestionar el esquema surgido en 1952.

Veamos cuales eran estos:




Compartir está página en: Comparte está página en un email: Puedes seguir a la página: Foro Debate Solicitar apoyo para esta página
    RedEscuela en Twitter

Para seguir esta página primero debe identificarse

Si tú sigues esta página podrás recibir correos de las actualizaciones que se realizan diariamente

Para agregar nuevos comentarios debes estar identificado

Participan en esta página