WikiEscuela » General Alejandro Heredia

BIOGRAFÍA DE ALEJANDRO HEREDIA

Volver a: Principal

Gral. Alejandro Heredia
(1788-1838)

Nació en Tucumán en 1788. Fue una de las figuras más cultas del federalismo del interior, doctor en derecho por la Universidad de Córdoba, que conocía literatura clásica y hablaba el latín. Fue él quien le enseñó los primeros rudimentos del latín a su protegido Juan Bautista Alberdi.

Como militar, se distinguió en las batallas de Tucumán (1812) y Salta (1813), con el grado de teniente, y después en la acción de Sipe Sipe (1815). En el ejército del Norte alcanzó el grado de coronel, y figuró entre los protagonistas de la histórica sublevación de Arequito (1820), que dio por tierra con el proyecto de monarquia del Directorio. Luego de este hecho se dirigió a Salta, para ponerse a las órdenes de Güemes, en guerra con los godos.

Heredia fue diputado nacional por su provincia ante el Congreso Constituyente, entre 1824 y 1826, y en sus sesiones se destacó por sostener las ideas del federalismo estadounidense. En 1832, después de la derrota de Lamadrid por Quiroga, Heredia resultó elegido gobernador de Tucumán, y en calidad de tal incorporó su provincia a la Confederación Argentina, surgida del Pacto Federal de enero de 1831. En 1836 fue reelecto para el gobierno de su provincia.

Al producirse la guerra con el mariscal Santa Cruz?, de Bolivia, fue designado por Rosas General en jefe del Ejército Argentino, y estuvo en campaña poco más de un año. Durante su gobierno, alcanzado por voto popular, se mostró como hombre de progreso y de orden: "fue el gobernador más culto y progresista de cuantos hubo en Tucumán entre 1810 y 1853, y el que le otorgó durante su gobierno el rango más alto entre todas sus vecinas", al decir de Manuel Lizondo Borda.

Creyó, con cierto lirismo, en la posibilidad de fusionar en su provincia a los partidos federal y unitario, en lo que fracasó. Aun más: pagó con su vida su gran anhelo político, segun se lo vaticinara Rosas. Cayó asesinado el 12 de noviembre de 1838, víctima de la conjuración unitaria que propiciaba la liquidación 6 de las cabezas del federalismo. Un protegido suyo, Marco M. de Avellaneda, se contó entre los conjurados.




Compartir está página en: Comparte está página en un email: Puedes seguir a la página: Foro Debate Solicitar apoyo para esta página
    RedEscuela en Twitter

Para seguir esta página primero debe identificarse

Si tú sigues esta página podrás recibir correos de las actualizaciones que se realizan diariamente

Para agregar nuevos comentarios debes estar identificado

Participan en esta página