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LAS MONEDAS VIRREINALES

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El transporte de la plata extraida del cerro rico del Potosí








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El sistema monetario español a diferencia del sistema de pesos y medidas, asumido en su integridad por los pobladores de estas tierras. registró al cruzar el océano, importantes y significativas transformaciones que es oportuno el precisarlas.

Pese a que la economía precolombina estaba basada en el trueque o bien tenía únicamente como referencia de valor algunos productos n aturales como la semilla de cacao entre los aztecas, o las hojas de coca entre los incas, lo cierto es que apenas instaurado el sistema momentario español en estas tierras tuvo que adaptarse a los usos y hábitos generalizados en el comercio de los indianos.

Los Reyes Católicos, en forma casi paralela a la guerra de la Reconquista dictaron numerosas disposiciones hacendarias y monetarias, en su propósito de estabilizar y uniformar la moneda española, hasta culminar en la Pragmática de Media del Campo, que pasó a constituirse en la pieza angular del ordenamiento monetario español, tanto en lo referente a las monedas de oro llamadas Excelentes de la Granada, como a las de plata denominandolas Reales.
Las monedas de oro, allí autorizadas para su acuñación, fueron llamadas Excelentes de la Granada con un peso y contenido fino muy parecido a los Ducados venecianos "porque reza la Pragmática se ha encontrado que las monedas de ducados son las más empleadas en todos los contratos".
En tanto las monedas de plata reivindicaban al Real, (1350-1369), con un peso de 3,32 gramos, autorizándose al mismo tiempo los submúltiplos de medios, cuartos y octavos de Real. Para la acuñación de monedas de un gramo de peso.
Pero al llegar la moneda a las Indias, encontraron los conquistadores, en primer lugar, que los nativos descartaron la acuñación de monedas de cobre tan comunes en España, por "parecerles tan mala que hacían burla de tan poca cosa y no quisieron tratar con ella ni recibirla, no dudando en arrojarlas al estanque más próximo"; y en segundo lugar, mucho más importane todavía, fue la creación de los múltiplos del Real cuyo antecedente no estaba en España sino en América y correspondía al "Peso de Oro de Tepuzque", que en azteca significa cobre y en realidad su contenido era de Oro de baja calidad. Así el Virrey de México, Don Antonio de Mendoza, dispuso que ocho Reales sean iguales a un Peso de Oro de Tepuzque, dando lugar a que seguidamente se acuñarán monedas de plata de ocho Reales. Moneda que bajo la denominación, bien sea de Real de a ocho, o Peso de ocho reales, de 27, 10 gramos de plata y de 930 milésimos, la mayor de todas las monedas de uso corriente producida hasta entonces, en poco tiempo pasó a constituirse en Patrón Monetario Internacional por trescientos años. En Bolivia hasta la Reforma Monetaria del Presidente Linares, en 1859.

CONTENIDO FINO DE LAS MONEDAS DE PLATA VIRREINALES


Ley de la Plata y el Oro en la Europa medieval y la América Virreinal, era el peso de la semilla de cebada, es así como 20 gramos de cebada equivalen a un gramo de plata. Pero, a su vez, esta relación de peso servía para fijar el contenido fino, el que tratandose de la plata se expresaba en Dineros, y del Oro en Quilates.

La suprema Ley del ORO ES DE 24 Quilates de fino y éstos se dividen en 4 Gramos. Por lo cual resulta lo mismo, decir 24 Quilates de Oro que 96 Gramos ó 1.000 milésimos.

A su vez la suprema Ley de la Plata son los 12 Dineros y cada Dinero esta dividido en 24 Granos. Por lo cual resulta lo mismo decir 12 Dineros que 288 Granos de Plata, ó 1.000 milésimos.

Los musulmanes de AL-Andaluz denominaban HABBA al grano de cebada siempre que fuese mediano, bueno, no descortezado y estuviera con las puntas limpias.

Este sistema fue reiterado de una manera inequívoca por los Reyes Católicos en la tantas veces citadas Pragmática de Medina del Campo. Señalando que el Real de Plata debía tener una "Ley de once Dineros y cuatro Granos, y no menos" que equivale a 930 milésimos. Contenido que con pequeñas variantes, o mejor dicho devaluaciones, el Real mantuvo constante y aún entrada la República, los Soles expresaban su contendio en Dineros.
Es verdad que el peso de las monedas, sobre todo las macuquinas, variaba debido a los "cuartos cortados" que los comerciantes practicaban en busca de sencillo, pero el contenido de la plata fue practicamente inalterable en todas las monedas, cualquierea sea su denominación.

LOS PESOS Y MEDIDAS VIRREINALES


A la par de las disposiciones referidas a sus instituciones jurídicas, los españoles trasladaron a estas tierras indianas un completo sistema de pesos y medidas. A su divulgación contribuyeron, sin duda, los regidores o inspectores municipales que a su cargo tenían el velar por la observancia de las disposiciones al respecto, bajo el nombre de "fiel contraste", "marcador". o simplemente "contraste".

Las medidas para los áridos, granos o frutos secos eran de una complicada relación entre sí. La Fanega de Avila equivalía a 62 kilos, la Carga a 92 kilos y la arroba de 15,50 kilos o 25 libras y cada libra de 460 gramos.

Las medidas de longitud correspondían al tiempo en que el hombre pretendía medir con su cuerpo el espacio que lo rodeaba, en pulgadas, dedos, pies, codos y brazos. Así, tres pies romanos hacían una Vara de Burgos, es decir 838 milímetros.
Casi todas estas medidas están todavía vigentes en nuestro medio, pero ninguna de mayo persistencia y arraigamiento en el uso cotidiano que el Marco de Castilla, sobre todo para los metales preciosos, cuyo origen se remonta a los albores de este milenio en que los alemanes ejercieron hegemonía continental en la producción de la plata, procedente de sus ricos así como dispersos yacimientos. Dando lugar a que tanto la técnica como la terminología que estos usaban en sus explotaciones y cecas se difundiese como referencia obligada a todos los mineros de la Europa medieval. A esta circunstancia debemos añadir la concentración en Colonia de la plata que el Rin recogía, de los centros mineros, en su largo recorrido, convirtiendose en el mayor y más dinámico centro comercial y de acuñación de la Edad Media.
El Rey Alfonso X El Sabio (1252-1284), no podía sustraerse a esa influencia germana, al contrario, deseaba "europeizarse" para alejarse de las medidas y pesos usados bajo la dominación musulmana, así que instauró el Marco de Colonia como patrón de medidas de peso que desde entonces hasta hoy mantienen su vigencia. "En los pesos decían el Rey ponemos al Marco de ocho onzas, y en la onza la media, la cuarta y la ochava. Que en la libra hayan dos macos , que son diez y seis onzas y ponemos la arroba en que haya veinticinco libras. En el quintal cuatro arrobas que son cien libras."
De esta forma y mediante esa disposición toma cuerpo en la industria y el comercio de España y las Indias el Marco de Colonia, llamado también de Castilla o Alfonsín. Toda la producción de la plata de Potosí está registrada en Marcos de 230 gramos. Su conversión al sistema decimal es muy sencillo por cuanto basta multiplicar los Marcos por 230 gramos y luego dividirlos por mil para obtener de este modo los kilos.

EL MARCO DE CASTILLA Y SUS EQUIVALENCIA

                    230    Gramos
8 Onzas
1/2 Libra
64 Ochavas
384 Tomines
4.604 Granos

Aún hoy en día los plateros establecen el peso de la plata en Marcos de Castilla y en general los campesinos en sus transacciones comerciales piden que la mercadería transada sea en marcos al que llaman Achupalla, indicando "Achupallanum Pesapuay" (Péselo en marcos)




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